Las campanas de la iglesia resonaron. Lugh llevaba de la mano a Celestia, ella lucía hermosa en su vestido de novia. Sus seres queridos estaban ahí, todos adorándola, admiraban su belleza.
Su madre, y sus hermanos, Magnolia y August eran los primeros, sentados ante el altar.
Cuando Celestia dedicó una mirada cómplice, su madre sonrió con ternura, se sintió fuerte.
Por fin, se casaría con el hombre que amaba, el hombre de sus sueños.
Clyde estaba de pie en el altar, esperando por su amada, su