George.
De no ser por pisar el freno a tiempo, me hubiera estampado contra la camioneta que estaba inmóvil frente a mí. Creí que saldría para disculparse por no conducir con la cabeza enfocada en ello, pero del modo que medio abrió la puerta, quien lo hizo volvió a cerrar con la misma rapidez.
Echó a andar el vehículo de nuevo. Pisando el acelerador de inmediato para salir de mi vista.
Me quité el cinturón, saliendo para ver la pequeña abolladura que se había creado en la parte frontal. Maldij