Amelia de la impresión que tenía comenzó a sentir punzadas en la panza, eso la puso aún más nerviosa.
"Dios mío creo que son contracciones"
Desesperada le dijo a sus captores:
—¿A dónde me llevan?
—Guarde silencio.
Le dijo el que conducía con una voz áspera. El otro volteó a mirarla y vio el rostro de Amelia, se notaba que tenía dolor en la pierna donde recibió el disparo, pero además se tocaba la panza. La observó varios segundos, luego volteó a ver al otro.
—¿Por qué nos mandaron a raptar a