Ignacio bajó a llamar al inspector Reyes desde el teléfono del estudio, buscó en la agenda el número, levantó la bocina y marcó.
El teléfono repicó un par de veces, pronto Ignacio sintió un leve temor y pensó dentro de sí:
"¿Y si es inocente?"
Colgó el teléfono, se quedó parado detrás del escritorio por un momento, luego salió al pasillo y se dirigió a las escaleras, se sentó en uno de los escalones invadido por la duda y el desconcierto.
"Debo actuar con cautela, ella podría ser inocente, Si