Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Amelia llegó a la casa todo estaba en silencio, solo apareció Lupe en la sala, de inmediato se dio cuenta que ella no estaba bien.
—¿Se siente mal señora?
—Debo recostarme. —Estaba mareada, Lupe la ayudó subir las escaleras, cuando llegaron a la habitación ella se recostó en la cama.
—¿Llamo al médico?
—No, ya fui, solo me siento mareada.
—Se ve muy pálida. ¿El señor Marino la mandó a buscar verdad?
—¿Cómo lo sabes?
—Llamó y







