Capítulo sesenta y siete. Haré lo que me pidas
El avión aterrizó en el aeropuerto de Dubái cuando el sol se estaba ocultando. La pareja se dirigió a la salida donde un auto los esperaba.
—Jenna —llamó Assim al darse cuenta de que la manga de la túnica le temblaba con violencia.
—Lo siento, estoy muy nerviosa —respondió, agarrando sus manos entre sí.
—Tranquila, confiemos en que tu padre no se molestará —dijo.
—¿Qué pasa si pide la anulación de nuestro matrimonio? —preguntó.
Los labios de Assim formaron una línea recta. Ellos no habían consu