Capítulo noventa y cinco. Le prometo que no voy a comérmela
Nueva York.
«Perdone mis modales, permítame presentarme, soy Jahir Ahmad, su ferviente admirador»
«Soy Jahir Ahmad, su ferviente admirador»
«Su ferviente admirador»
Scarlett parpadeó un par de veces mientras miraba la mano del hombre tendida en su dirección.
¿Qué se suponía que debía hacer o decir? Ella no conocía a ese hombre, su única relación eran sus dos encuentros que, hasta ese momento no creía tan relevantes, pese a sentirse intimidada y atraída a él en igual medida.
—¿Por qué ha solicit