Capítulo cuarenta y tres. Vete, Callie
«No hay esperanza de encontrarlo con vida»
«No hay esperanza de encontrarlo»
Sienna se quedó de piedra, su corazón se detuvo momentáneamente y las lágrimas se secaron. Sus ojos ya no derramaron una sola gota más.
¿Cuánto dolor podía soportar un corazón y no morir?
Esa era la pregunta que rondaba la cabeza de Sienna, la golpeaba una y otra vez, porque necesitaba una respuesta. Ella no sabía si vivir después de esto sería vivir o intentar sobrevivir.
—Sienna —llamó Callie, la serenidad de su amig