Capítulo ciento diecisiete. Tienes que volver, Jahir
NUEVA YORK
Scarlett acarició los pétalos que se les habían caído a las rosas, la suavidad de un pétalo le hizo comprender su fragilidad y de un momento a otro, pensó en la vida. Lo difícil que era y lo corta y frágil que podía ser.
Ella dejó escapar un suspiro, tomó su copa de vino y continuó mirando al cielo, como si esperase que una respuesta cayera de él.
—¿Qué puedo hacer? —preguntó en un bajo murmullo, mientras bebió un nuevo sorbo, sin embargo, no se engañaba, ni todo el vino del mundo ib