La esposa rebelde del rey alfa. Capítulo 8. Andrew.
No podía dar crédito a lo que mis ojos estaban viendo, se trataba de mi prometida bebiendo en forma descontrolada ante la mirada de no sé cuántos sujetos que la veían de manera obscena, imaginando quién sabe cuántas cosas con ella. Quería arrancarles la cabeza por atreverse a poner sus ojos en la que sería mi esposa, aunque no podía culparlos, puesto que mi compañera era realmente hermosa capaz de volver loco a cualquiera con su extraordinaria