Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de calmarme un poco, entro a la ducha donde el enojo me invade por dejar que él me tocara y también, por ponerme en un riesgo innecesario del que apenas salí sin mayores consecuencias negativas.
— No puedes ser así de tonta. A partir de ahora, antes de escaparte, debes sacar mucho dinero para no tener problemas de protección o donde quedarme. — susurro.Comprendiendo que debo aprender de mis errores, me termino de duchar






