—Rose, creo que estamos a mano, te dejo para que hables con tu prometido, y la verdad, les felicito por la pronta llegada de su bebé.
Rose no pudo decir nada más, porque Abby se había alejado de ella.
Abby caminó y salió por el jardín.
Rose llamó a Denver, y le contó todo.
Él se desesperó, estaba de verdad asustado, buscaba por todos lados a Abby, pero no la encontraba.
Johana se acercò a èl.
—Ella está en el jardín trasero, te deseo buena suerte.
Denver lanzó un respiro, asintió y fue hasta ahí