Capítulo 24. ¿Acaso no soy tu esposo?
Lia llega al departamento con el cuerpo tenso y el alma hecha trizas. Apenas puede mantenerse en pie. Deja el bolso sobre el sillón y se deja caer en la primera silla que encuentra. No sabe qué hacer, ni por dónde empezar. Su mente da vueltas, repasando una y otra vez los gastos que el doctor mencionó en el hospital. El tratamiento de Yvy no será corto ni barato. Y aunque le agradece a Ayla por haber pagado la primera cirugía, no piensa dejar las cosas así. No puede deberle nada a Axel ni a su