La sonrisa de Rocco se volvió imposible de ocultar.
Por más que intentó mantener una expresión seria, sus labios se curvaron lentamente y sus ojos brillaron con una satisfacción que no pasó desapercibida para nadie.
Aquella noticia era exactamente lo que había esperado.
El caos.
La desesperación.
El momento perfecto para demostrar que Elion Donnati ya no era invencible.
Rocco giró ligeramente el rostro y observó a su abuela.
Elaine permanecía de pie, completamente calma. No había una sonrisa en