Serena abrió los ojos lentamente.
Todo a su alrededor era confuso.
Escuchaba un zumbido constante que le impedía distinguir dónde estaba. Sentía el cuerpo pesado, como si hubiera permanecido dormida durante días enteros. Intentó enfocar la vista, pero las imágenes aparecían borrosas.
Parpadeó varias veces.
Poco a poco, el techo blanco comenzó a tomar forma.
No era el techo de una habitación.
Era el interior de un avión.
El suave balanceo de la aeronave y el sonido de las turbinas terminaron de d