Elena permaneció varios minutos arrodillada frente a Lily mientras el revuelo provocado por el desmayo de Vanesa comenzaba a extenderse al otro lado del enorme portón de la Mansión King. Varias empleadas corrían de un lado a otro, el conductor pedía ayuda a gritos y el guardia abría rápidamente el acceso para permitir el ingreso del médico de cabecera de la familia, pero por primera vez en mucho tiempo nada de aquello logró distraer a Elena. Toda su atención permanecía concentrada en la pequeña