El sol de la tarde bañaba los ventanales del departamento cuando Elena terminó de confirmar la compra de su boleto de avión. Permanecía sentada frente a la mesa del comedor con la computadora portátil abierta mientras revisaba por última vez el itinerario que acababa de recibir en su correo electrónico. Después de comparar varios destinos durante casi una hora, terminó eligiendo Hawái. Necesitaba un lugar donde el ruido de las olas fuera más fuerte que el de sus recuerdos, donde el horizonte pa