La tela era aterciopelada, corte sirena, resaltaba mis medidas.
Sonreí.
Me hice un chongo de lado, me maquillé un poco y me coloqué el vestido, también los zapatos, esos si traje en la maleta.
-¿Cómo me veo?
Salí del baño y le pregunté a Vlad, su mirada era confusa, estaba en silencio, sus ojos perdidos, miraba en mi dirección pero no parecía verme, me acerqué a él.
-¿Vlad? ¿Estás ahí?
-Lo estoy.
-¿Cómo luzco?
-Sublime.
-...
No dije más.
-...
-Pero falta algo.
-¿Qué?
Fue directo a