Adam me contó cómo fue que le vomitó los pies a Vlad. Pobre Vlad.
Pero yo no le vomité los pies, le vomité la cara así que lo último que quería era verlo.
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-Señorita Keller. Asumo que está desesperada por volver a casa.
-En realidad no.
El médico levantó las cejas sorprendido.
-Es lamentable escuchar eso, pero... Ya es momento de darla de alta así que puede marcharse hoy mismo.
-Muchas gracias.
Sonreí pero no estaba feliz. Esperé en cama fingiendo estar dormida durante horas para que no