La pobre chica volvió a su lugar y tomó el teléfono.
No quise regresar hasta su lugar, supuse que no se arriesgarían a impedirme subir, no si querían resolver esto, ya.
*
-Sí, hola, la señora Ke... La señorita Emily Smith ya está aquí y solicita su autorización para subir con sus dos guardaespaldas, de negarle la autorización, me informa que se quedaría fuera de la junta...
-
-Sí, de acuerdo, sí.
*
La oí terminar la llamada y luego fue hacia mí.
-El asistente del CEO, el señor Schultz, me informa que puede subir acompañada de sus guardaespaldas, señorita Smith.
-Muchas gracias.
Vamos señores.
-Sí, señorita.
Entramos en ese ascensor y aunque aparentaba toda la calma del mundo, les juro que ya comenzaba a sentir náuseas y una cosa rara en el estómago.
-Tranquila Emma, vas a estar bien.
Respira, uno, dos, tres...
Contaba e intentaba calmarme a mí misma con cada piso que ese ascensor subía acercándome más a...
Las puertas del ascensor se abrieron al llegar al último piso.
Tuve que aclarar