Despertamos antes de que sonara la alarma del reloj, si es que pudimos dormir realmente.
-Buenos días, bonita.
-Buenos días Vlad.
-¿Ya lista?
-No... Pero no hay nada que pueda hacer para aplazarlo.
Suspiré apesadumbrada y fui a revisar mi maleta, ya que ayer no lo había hecho.
-¡Ja ja ja ja!
Mi expresión de asombro provocó la carcajada de Vlad que hizo que Amor se despertara.
-Papi, me despertaste...
¿De qué te ríes?
-¡Vladimir Zaitzev..!
¿Qué se supone que es esto?
Lo miré con repro