-Yo ya no trabajo para empresas Keller.
-Lo sé…
Es un favor, vine hasta aquí porque necesito ese favor, te lo voy a compensar, pide lo que quieras.
-¿Qué tal..?
Me rasqué la cabeza y me di la vuelta para mirarlo.
-¿Qué tal decirle la verdad a todo el mundo?
-¡¿Qué dices?!
¿Te volviste loco?
Mi padre pareció ofendido cuando el ofendido debería ser yo.
-No me he vuelto loco, padre.
Tú dijiste que pidiera lo que quisiera y yo pedí eso.
Me gustaría dejar de ocultar la verdad.
-Eso jamás…