-Yo ya no trabajo para empresas Keller.
-Lo sé…
Es un favor, vine hasta aquí porque necesito ese favor, te lo voy a compensar, pide lo que quieras.
-¿Qué tal..?
Me rasqué la cabeza y me di la vuelta para mirarlo.
-¿Qué tal decirle la verdad a todo el mundo?
-¡¿Qué dices?!
¿Te volviste loco?
Mi padre pareció ofendido cuando el ofendido debería ser yo.
-No me he vuelto loco, padre.
Tú dijiste que pidiera lo que quisiera y yo pedí eso.
Me gustaría dejar de ocultar la verdad.
-Eso jamás…
Te casaste con Emma para ocultar esa verdad, ¿ahora quieres que todo el mundo la sepa?
¿Qué ganas?
-Mi libertad.
-¡Por Dios Adam!
¡Eres libre!
-¿Libre?
¿Atrapado en este secreto?
Me casé con Emma obligado y no me molesta porque la amo, pero tarde o temprano tendré que decirle a mis hijos quién es su abuelo o por qué tú no me tratas como tu hijo.
-Eso no es necesario…
-Lo es…
¿No entiendes que yo no quiero vivir ocultando secretos?
Secretos que podrían arruinar la vida de mis hijos a