-Emma mi amor.
Bajé la mirada.
-¿Qué pasa amor?
Me miró y tomó mi rostro entre sus manos.
-Emma yo…
Mi padre me pidió que fuera a Venecia a disculparme con un cliente mañana…
Me temo que…
-Entiendo…
Me regaló una hermosa y dulce sonrisa.
-Lo lamento Emma.
Ella negó con la cabeza.
-No te preocupes Adam, yo lo entiendo y… Ya será en otra ocasión.
No es el único viaje que haré, puedes acompañarme en el próximo viaje.
¿De acuerdo?
-De acuerdo…
Pero yo… Lo lamento mucho Emma.
-No te preocupes