Yo también deseaba que Adam se vistiera, pero ni siquiera podía bajarse de mis piernas, los chicos no se movían de su lugar.
-Bueno, bueno, hagámonos a un lado mientras Keller se viste.
-¡Ja ja Keller, carajo!
Acomodemos las sillas.
Además de August, James también lo notó.
Todos se apartaron para acomodar las sillas mientras Adam se levantaba de mis piernas.
Esa cosa se veía inmensamente grande...
-Espera, te ayudaré.
Me paré a prisa y jalé su pantalón.
-Toma... Póntelo.
-¡Ah..!
¡¿Qué