Yo también deseaba que Adam se vistiera, pero ni siquiera podía bajarse de mis piernas, los chicos no se movían de su lugar.
-Bueno, bueno, hagámonos a un lado mientras Keller se viste.
-¡Ja ja Keller, carajo!
Acomodemos las sillas.
Además de August, James también lo notó.
Todos se apartaron para acomodar las sillas mientras Adam se levantaba de mis piernas.
Esa cosa se veía inmensamente grande...
-Espera, te ayudaré.
Me paré a prisa y jalé su pantalón.
-Toma... Póntelo.
-¡Ah..!
¡¿Qué haces?!
¡Adam!
-¡Shhhh!
Ven conmigo Emma...
-Pero...
-Shhhh...
Adam me jaló y como pudo recogió su ropa, me llevó corriendo hacia afuera del salón mientras los demás acomodaban las sillas para jugar, salimos hacia un pasillo, Adam abrió la primera puerta que encontró y nos encerró ahí.
-¡¿Qué haces?!
-Lo siento gordita, pero no puedo esperar más mi amor.
-¿De qué hablas?
Lo miré y él apuntaba al enorme bulto entre sus piernas.
-...
Yo...
Me mordí el labio.
-No es lo que piensas Em