Intenté cubrir mis ojos con mis manos, pero también quería verlo, este momento era único, no sabía si tendría otro, pero no me lo perdería, al mismo tiempo reía y me sonrojaba y Adam reía seductoramente.
Poco a poco fue levantándose la sudadera hasta que terminó por quitársela y la arrojó hacia donde estaban sus amigos. Los escuché gritar emocionados, estaban divirtiéndose viendo el espectáculo de Adam.
-¡Wow!
¡Bombón!
-¡Así se hace sexy boy!
-¡Qué baile, qué baile!
-¡Emma manosealo!