Intenté cubrir mis ojos con mis manos, pero también quería verlo, este momento era único, no sabía si tendría otro, pero no me lo perdería, al mismo tiempo reía y me sonrojaba y Adam reía seductoramente.
Poco a poco fue levantándose la sudadera hasta que terminó por quitársela y la arrojó hacia donde estaban sus amigos. Los escuché gritar emocionados, estaban divirtiéndose viendo el espectáculo de Adam.
-¡Wow!
¡Bombón!
-¡Así se hace sexy boy!
-¡Qué baile, qué baile!
-¡Emma manosealo!
-Ja ja ja.
Me reí, Adam comenzó a bailarme sensualmente, levantaba sus brazos y giraba, su espalda marcada y tonificada, sus pectorales, su abdomen...
Tragué saliva, no era un momento privado, pero no pude evitar sentir que mis pantis se estaban comenzando a humedecer.
-¿Te está gustando gordita?
-...
Asentí con la cabeza mientras mordía mi labio inferior.
Se acercó más a mí mientras empezaba a desabotonar su pantalón y bajar su cierre...
-Ja ja ja.
Gordita golosa...
Me dijo