Helen lagrimeaba.
-Emma…
No sé qué decir.
-No tienes qué decir nada.
Sólo di que si quieres ser mi socia y ya.
-Si quiero hermosa…
-Ja ja ja.
Excelente, ahora que ya son socias significa que puedo responsabilizar por mi restaurante a cualquiera de las dos.
¿Cierto?
-...
Nos quedamos en silencio hasta que el señor Johnson comenzó a reír a carcajadas.
-Ja ja ja.
Es broma, pero también hablo en serio, sería de gran ayuda para mí que cualquiera de las dos se haga cargo de mi restaurante