Helen lagrimeaba.
-Emma…
No sé qué decir.
-No tienes qué decir nada.
Sólo di que si quieres ser mi socia y ya.
-Si quiero hermosa…
-Ja ja ja.
Excelente, ahora que ya son socias significa que puedo responsabilizar por mi restaurante a cualquiera de las dos.
¿Cierto?
-...
Nos quedamos en silencio hasta que el señor Johnson comenzó a reír a carcajadas.
-Ja ja ja.
Es broma, pero también hablo en serio, sería de gran ayuda para mí que cualquiera de las dos se haga cargo de mi restaurante cuando yo no esté.
-Creo que el señor Johnson tiene razón Helen y tú eres más mandona que yo, lo harás bien…
-Yo…
Helen se mordía el labio inferior.
-Anda… Ya di que si.
-Está bien, si.
-Perfecto, modificaré esa parte del contrato y para no quitarle más tiempo a la señorita Smith, se los enviaré por correo electrónico para que lo firmen.
¿Les parece bien señoritas?
-Si… Ambas estamos de acuerdo.
-Perfecto, entonces me voy, pero me llevaré estas galletas que asumo son de cortesía…
Están