Terminó la llamada, me era tan sencillo decirle que lo amo.
En fin, al parecer los guardaespaldas le habían avisado que Andrew estuvo aquí, lo agradecía.
Continué con el resto de mis actividades hasta que llegó la hora de mi reunión, el día estuvo agitado y yo estaba exhausta, me senté a esperar la llegada del señor Johnson y de Helen.
-¡Hola Emma hermosa!
-Helen… Hola bonita.
Gracias por venir.
-Te ves cansada Emma, te prepararé un café.
-Gracias Helen.
Helen preparó café para los tres y horneó unas galletas. Cuando el señor Nahim llegó aspiró el olor de las galletas y sonrió.
-¡Aaaah, galletas!
Huele delicioso.
¿A quién de mis dos chefs reposteras debo felicitar?
-Aun no las prueba, ¿qué tal si saben mal?
Las hice yo.
-Dudo que sepan mal.
A ver…
¡Me encantan!
El señor Johnson probó las galletas de Helen, parecía embrujado por ellas, comía y sonreía.
-Mientras yo saboreo las deliciosas galletas de la señorita Helen, ustedes podrían revisar los contratos y leerlos con dete