Terminó la llamada, me era tan sencillo decirle que lo amo.
En fin, al parecer los guardaespaldas le habían avisado que Andrew estuvo aquí, lo agradecía.
Continué con el resto de mis actividades hasta que llegó la hora de mi reunión, el día estuvo agitado y yo estaba exhausta, me senté a esperar la llegada del señor Johnson y de Helen.
-¡Hola Emma hermosa!
-Helen… Hola bonita.
Gracias por venir.
-Te ves cansada Emma, te prepararé un café.
-Gracias Helen.
Helen preparó café para los tres y