Besé a Adam y me correspondió, si me parecía un poco posesivo, pero honestamente me gustaba.
-Te compensaré el mal rato que has pasado por culpa de mi...
Diminuto bikini.
-...
Me miró con la ceja levantada.
-¿Cómo piensas hacerlo?
-Dijiste que querías ir a la piscina.
Te propongo ser yo quien tome la iniciativa.
-...
-¡Ah!
Adam me cargó.
-Siempre sabes cómo hacerme caer a tus pies gordita.
-Ja ja ja.
-Hablo en serio Emma.
Me llevó cargando hasta el hotel, la gente nos miraba, algunos sonreían y otros ya saben, llegamos a la habitación y fuimos directo a la piscina, el agua estaba fría, mi piel se erizó en cuánto entré.
-Ven mi amor.
Adam me jaló hacia él y me abrazó, comenzó a besarme y bueno, yo a él.
Los tirantes de mi bañador fueron retirados, luego el broche de la espalda.
-¡Mmm! ¡Emma!
-¡Mmm! ¡Aaaah!
Adam comenzó a succionar mis pechos mientras retiraba mi bikini y yo hacía lo mismo con su bañador.
Enredé mis piernas en las suyas y lo reci