Abrí mi boca y saqué mi lengua. Lo lamí con lentitud y levanté el rostro para ver su expresión.
Adam tenía los ojos cerrados y las manos cerradas en puños, sus venas estaban muy marcadas, a mis ojos era un Dios, sexy y atractivo.
-¡Emma!
Lo volví a hacer, recorrí su miembro con mi lengua como si fuera un dulce y la sensación me embriagó, sentí mi propia humedad y mi vagina calentarse.
Una corriente eléctrica me recorrió la espalda.
-Te...
¡Aaaah!
¡Emma!
No esperé ni me detuve, metí su miembro en mi boca y comencé a succionarlo, debo decir que era grande y grueso.
No imagino esa cosa dentro de mí, me dolerá sin duda, volviendo al asunto, Adam se excitó aún más, gemía y gritaba mi nombre una y otra vez, luego colocó sus manos sobre mi cabeza y apretó mi cabello con suavidad.
¡Fue excitante!
-¡Emma!
¡Uuuugh!
¡Emma!
¡Aaaah!
Aumenté la velocidad de la succión y el apretó más mi cabello, luego me habló, pero no pude responderle, estaba completamente perdida en el éxtasis.
-Emma