Me era indispensable hacerles saber que quería que trataran bien a Emma, su madre era una pesadilla.
El sólo pensar que sería mi suegra me causaba escalofríos.
-Te agradezco tu preocupación por Emma, Adam.
-Yo soy quién debería agradecer, señor Smith...
Es la primera vez que el padre de Emma habla de algo que no son negocios...
-En realidad no Adam, a pesar de lo que crees, somos nosotros los que estamos agradecidos contigo, incluso con el chantaje pudiste haberte negado y rechazado a Emma, pero no lo hiciste.
Sé que no acostumbro a hablar de mi hija, pero Emma es una chica especial, su corazón es muy cálido y noble, ella jamás te obligaría a casarte y preferiría casarse con alguien más sólo por el hecho de que su apariencia física no es compatible con la tuya y no dudo que dudara en casarse contigo precisamente por esa razón, así es Emma.
Sin embargo, a pesar de la apariencia de mi hija Tú decidiste aceptar el compromiso y no sabes la tranquilidad que eso me da, Emma tenía además