Me era indispensable hacerles saber que quería que trataran bien a Emma, su madre era una pesadilla.
El sólo pensar que sería mi suegra me causaba escalofríos.
-Te agradezco tu preocupación por Emma, Adam.
-Yo soy quién debería agradecer, señor Smith...
Es la primera vez que el padre de Emma habla de algo que no son negocios...
-En realidad no Adam, a pesar de lo que crees, somos nosotros los que estamos agradecidos contigo, incluso con el chantaje pudiste haberte negado y rechazado a Emma,