Loren meneando sus caderas se cruzó abruptamente en el camino de Harper, bloqueando el paso con una postura desafiante, aquella que la caracterizaba.
Ella se mostraba llena de resentimiento y amargura en su interior; cada movimiento de su cuerpo y cada gesto de su rostro irradiaba fastidio, rencor y una altivez insoportable.
Harper intentó pasar de largo por un costado, pero Loren volvió a atravesar su cuerpo frente a ella, esta vez fue aún más allá, cruzó las manos sobre el pecho y con la mira