Al día siguiente, Harper se mostraba bastante inquieta, no había sido capaz de tocar el tema con Austin, sabía que era algo demasiado personal e intentar hacerlo causaría demasiado daño y las consecuencias serían fatales.
Harper intentó actuar de manera natural estando alrededor de la mesa, acomodó los cubiertos con delicadeza sobre el mantel todo para evitar una conversación con Austin.
Mientras tomaba el desayuno su mirada se fijó inevitablemente en él, de manera fugaz, como un rayo atravesa