El silencio en el interior de la habitación de huéspedes era tan profundo que Harper podía escuchar los latidos de su corazón, sus pensamientos más profundos todo se convirtió en un eco, uno que traspasaba los límites de su tolerancia.
A pesar de que cualquier persona en su condición hubiese salido huyendo, ella permaneció frente a su estúpida realidad, dispuesta a seguir sufriendo únicamente para salvar la vida de su hermana.
No podía pensar en otra cosa que en aquellas imágenes donde Austin e