Mundo ficciónIniciar sesiónElla sabía que estaba allí gracias a su hermana mayor, esa que siempre la había cuidado, protegido y amado; uno de sus sueños más grandes se cumplía gracias a ella y Julieta no podía sentirse más agradecida.
—Mi señor descansa aquí, en esta paz —dijo la joven e inhaló fuerte cuando su hermana tomó su mano y la invitó a caminar







