Mundo de ficçãoIniciar sessãoA pocos meses del inicio de clases, Margarita mostró grandes avances para con el idioma que deseaba aprender. Su esposo fue un maestro firme y la ayudó cada vez que ella lo requirió, también sus suegros, quienes fueron profesores pacientes y divertidos.
Su suegra no regresó a trabajar para Santa Marta y decidió conservar su puesto en Santa Margarita, junto a su único hijo y su he







