El martes en la mañana, todas las actividades de Santa Marta debían reanudarse con normalidad, claro que, el chisme era lo más importante y la mayoría de los empleados ya estaba al corriente de lo que había ocurrido en la famosa boda entre Valdivieso y Valentini.
De forma histórica, todos los chilenos metiches querían llegar a trabajar a primera hora, pues el chisme le daba vida y ardor a la labor.
Margarita estaba en boca de todos y en las manos también pues, los jovencitos que la conocían no