Lucca se puso de pie cuando July entró y la joven le sonrió. Kun le acompañaba, como siempre y no dudó en invadir todo el departamento con su presencia alegre.
—Soy Kun —dijo el hombre—. ¿Novio de Kalma? —preguntó el chino y Lucca se rio.
—¿Kalma? —preguntó Lucca, confundido.
—Calladito te ves más bonito, Kun —dijo July y lo agarró por la mano para moverlo de allí y que no abriera la boca y arruinara las cosas.
Lucca le dijo a Margarita que debía regresar. Había sudado un poco y necesitaba camb