~ Narra Evanya ~
Sin necesidad de un espejo, sabía que debía estar más pálida que el papel. Después de todo, me encontraba casi desnuda frente al hombre del que había intentado huir, el hombre al que más había odiado… y que, en ese instante breve y traicionero, ya no me parecía tan detestable como quería admitir.
Sus ojos descendieron con lentitud, recorriendo mi ropa interior antes de volver a encontrarse con los míos. No había urgencia en su mirada, sino una pregunta muda, una espera. Dudé ap