~ Narra Vicenzo ~
Al ver a Dante de pie en la puerta, con esos ojos grandes sin entender nada de lo que estaba sucediendo, la pistola en mi mano tembló.
Por un instante.
Lo suficiente.
Bajé el arma lentamente y la guardé dentro de mi chaqueta.
El silencio en la habitación se volvió pesado.
Detrás de mí, podía escuchar los sollozos de la chica… pero en ese momento, nada importaba más que él.
Di unos pasos largos hasta llegar a Dante.
Me agaché frente a él y lo tomé en mis brazos, con una ternura