Gabriel
Despierto antes de que suene el reloj.
No porque haya descansado, sino porque el cuerpo se me mantiene en un estado de alerta constante desde anoche. Como si algo dentro de mí supiera que la calma no es real, que solo es una pausa antes del siguiente golpe.
Estiro el brazo hacia su lado de la cama.
Vacío.
El espacio está frío. La sábana perfectamente estirada, como si se hubiera levantado hace rato. Me incorporo de inmediato, recorriendo la habitación con la mirada. El baño está en sil