Mundo ficciónIniciar sesiónHabían pasado cinco días desde aquella lúgubre charla a mitad de la noche entre la confusa Ana y el destrozado Jamie, quien no entendía como era que Ana no era capaz de ver el daño que le hacia. Y ella, confusa por las emociones que salieron a relucir cuando Angelo tocó su cuello, nunca pensó que aquel simple acto haría tan desdichado a Jamie, pero tampoco pensó quedarse inmóvil ante el toque de Angelo; aquella parálisis no fue por miedo, su cuerpo solo se quedó a la espera de la sensa







