Mundo ficciónIniciar sesiónEran las dos de la madrugada cuando escuché mi teléfono sonar, de todos modos no estaba dormido. Era Ana. –Hola. ¿Esta todo bien? – Si, eso creo. ¿Te estas quedando muy lejos de mi casa?–habló con voz apagada. –Unos veinte minutos, quizás menos. A estas horas no hay tráfico . ¿Pasa algo? –No, esta bien. Nos vemos mañana. – Y colgó. Me vestí con prisa, poniéndome lo primero que saqué de l







