El interior estaba oscuro, la luz del día no se notaba dentro ya que la ventana estaba completamente cerrada, la luz tampoco encendida y ni siquiera la televisión plasma de una de las paredes parecía presente, los músculos de su espalda y cuello se tensaron en ansiedad y preocupación, cuando la latinoamericana con carácter de gato salvaje, lo recibió con la espalda en vez de atacarlo verbalmente o quizás lanzándole algún objeto por entrar sin tocar o anunciar su llegada e invadir
su preciada pr