Pensar es fácil, actuar es difícil, y poner los pensamientos de uno mismo en acción es lo más difícil del mundo. Goethe.
Nadie tiene pistas sobre el paradero del soplón, acaba de regresar de matar a algunos asquerosos y mientras revisaba las tiendas, buscando unos guantes nuevos y de su estilo, se quedó mirando seriamente un escaparate.
El vestido de bodas relucía cual rayo de sol en un amanecer, Alexei se fijó en los detalles finos alrededor del escote, un escote que quedaría tan bien en el c