Lo observé en silencio, había algo en su forma de hablar que no había visto antes.
Era… decisión.
Y eso era mucho más difícil de fingir.
—Está bien —dije finalmente.
Al llegar al ático, todo estaba en silencio.
Entramos sin prisa, sin esa tensión que antes llenaba cada rincón.
Me quité los zap