Capítulo 22
El trayecto de vuelta fue más corto de lo que esperaba. O quizás solo lo sentí así porque el silencio entre nosotros ya no era incómodo. Era denso, sí, pero de los buenos: el tipo de silencio que se llena con pensamientos que todavía no se atreven a salir en voz alta. Sebastián conducía con una mano