Fue un beso largo, profundo, de los que hacen que la gente alrededor sonría o ponga los ojos en blanco. No nos importó. Cuando nos separamos, él sacó una cajita pequeña del bolsillo interior de la chaqueta.
—¿Qué es eso?
—Un regalo de bodas tardío.
Abrí la caja. Dentro había dos alianzas finas de or