Capítulo 126
Me desperté antes de que el despertador tuviera oportunidad de sonar. Eran las siete y cuarenta y algo, Sebastián seguía profundamente dormido a mi lado, boca entreabierta, una mano abierta sobre la sábana como si hubiera intentado agarrar algo en sueños y se hubiera rendido. Roncaba bajito, ese ron
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Sarah CruzDios Santooooo!!!! Un genio en los negocios y un desastre personal....
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