CAPÍTULO CUARENTA Y SIETE
PUNTO DE VISTA DE CLARA
Adrian condujo hasta la mansión y llamó al médico de la familia. Luego se volvió hacia mí después de llevar a Mira a su habitación.
—La próxima vez que mi hija se caiga, asegúrate de llamar al médico de la familia usando el número que está aquí. —dijo, señalando una pequeña libreta.
Asentí con la cabeza.
—¡Sígueme! —ordenó, apretando los puños.
Levanté la vista hacia él y tuve que apresurarme para seguir su paso. Abrió la puerta de su habitación