CAPÍTULO CUARENTA Y OCHO
PUNTO DE VISTA DE CLARA
—Ya voy —susurró suavemente mientras se apartaba de mí.
Apreté con más fuerza la manta que cubría mi cuerpo mientras él tomaba una de sus camisetas.
Abrió la puerta y apareció el rostro del joven médico.
—Señor Adrian, le hemos administrado a su hija un medicamento que puede controlar la alergia. Es importante evitar este tipo de descuidos —advirtió.
Apreté aún más la manta.
—En segundo lugar, su hija está pasando por una crisis emocional y es im